Aún hoy en día es común encontrar alguna vía abandonada a lo largo y ancho de la península. Rodando por el norte era fácil encontrar restos del Ferrocarril del Meridiano, que luego se llamó Santander-Burgos, y más tarde Ferrocarril Santander-Mediterráneo. Las obras comenzaron en 1925 y se paralizaron en 1959, cuando ya se habían perforado los 7 km del túnel de la Engaña. En 1985 se cerró el servicio de la línea más grande de las cerradas en toda España de una sola vez.
Ahora con el programa de las vías verdes soplan buenas noticias, sobre todo para las y los ciclistas. De este frustrado proyecto ferroviario hay hasta hoy más de 280 km de vía verde acondicionada entre el túnel de la Engaña y Calatayud. Desde luego la provincia de Burgos es la que ofrece el trayecto más largo, que desde las laderas de cordillera cantábrica nos lleva por las Merindades y la Bureba hasta la capital castellana en una ruta sencillita de un par de días.
Quedan varios tramos sin completar, ¡sólo 4!, para poder rodar de un tirón desde las montañas cantábricas hasta el litoral mediterráneo. Mientras, podemos ir abriendo boca con un buen fin de semana.
