De txakoli

En la bodega Gaintza de Getaria

Esta idea de ruta enoturística que me rondaba la cabeza desde hace tiempo, se ha ido haciendo más factible a medida que el sector del txakoli ha ido creciendo en los últimos años. El emblemático vino vasco ha dejado desde hace mucho de ser peleón, turbio y agrio, y ahora es un caldo muy elaborado con un porcentaje creciente dedicado a la exportación. Quien te ha visto y quien te ve.

 

Hace poco un colega donostiarra me regaló un libro que me sorprendió gratamente: Vuelta al país de Elkano, de Ander Izaguirre. Este escritor recorre en bici una vuelta que empieza y acaba en Getaria. Y con toda la información que cuenta del txakoli ya se me fue armando la idea de la ruta: rodar por los viñedos, visitar un par de bodegas de txakoli en la zona de Getaria, beber txakoli y conocerlo de cerca. El concepto de la ruta es rodar, llegar a un sitio donde alojarse, aparcar la bici y visitar una bodega de txakoli. Ahora casi todas tienen visitas guiadas con cata de 2-3 vinos, e incluso algunas ofrecen un menú-degustación. Tras la visita podemos descansar en un fantástico agroturismo cercano, o conocer más en profundidad el entorno.

 

Así que este verano me fui con mi hermana a explorar la zona de la denominación de origen del Txakoli de Getaria. Yo me centré en buscar una buena pedalada y ella a buscar bodegas y proveedores. El primer día nos fuimos desde Donostia hasta Alkiza, en las laderas del monte Hernio. La pena es que alojarse por allí se pone complicado para ir y venir a la bodega. Así que finalmente nos centramos en la costa, donde la oportunidad de combinar bodegas y alojamientos es más fácil. Zumaia, Getaria, Zarautz, Orio. Anduvimos por allí conociendo bodegas y diseñando una buena combinación de bici y vino. El resultado son 3 días de inmersión vinícola y rodadas cortas entre los viñedos a orillas del mar. Osasuna!

Aquí la ruta: